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LOS ZAPATOS DEL CAMPESINO

LOS ZAPATOS DEL CAMPESINO

PARA REFLEXIONAR

LOS ZAPATOS DEL CAMPESINO
Un estudiante universitario salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo debido a su bondad para quienes seguían sus instrucciones. Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias.

El alumno dijo al profesor: “Hagámosle una broma; escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre”.

Mi querido amigo – le dijo el profesor – nunca tenemos que divertirnos a expensas de los pobres. Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre. Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre. Eso hizo y ambos se ocultaron entre los arbustos cercanos.

El hombre pobre, terminó sus tareas, y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y su abrigo. Al ponerse el abrigo deslizó el pie en el zapato, pero al sentir algo adentro, se agachó para ver qué era y encontró la moneda. Pasmado, se preguntó qué podía haber pasado. Miró la moneda, le dio vuelta y la volvió a mirar.

Luego miró a su alrededor, para todos lados, pero no se veía a nadie. La guardó en el bolsillo y se puso el otro zapato; su sorpresa fue doble al encontrar la otra moneda. Sus sentimientos lo sobrecogieron; cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta, hablando de su esposa enferma y sin ayuda y de sus hijos que no tenían pan y que debido a una mano desconocida no morirían de hambre.

El estudiante quedó profundamente afectado y se le llenaron los ojos de lágrimas. Ahora, dijo el profesor ¿no estás más complacido que si le hubieras hecho de esconderselos?

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10 Comments

  1. lily cuevas
    junio 7, 2015 at 11:21 am
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    K Hermoso reflexión

  2. Jose Alfredo Garcia de la Cruz
    junio 7, 2015 at 12:36 pm
    Responder

    Que hermosa reflexion, es mejor tender la mano al projimo para ayudarlo que humillarlo, reirnos de sus desgracias…

    • Reflexiones!!
      julio 6, 2015 at 6:47 am

      Sin duda alguna,todo lo que hacemos se nos regresa multiplicado

    • Reflexiones!!
      julio 21, 2015 at 5:38 am

      Sin duda alguna

  3. crys
    junio 8, 2015 at 8:49 am
    Responder
  4. maria
    julio 7, 2015 at 10:34 pm
    Responder

    Muy bonita reflexión , tienen razón los hijos deben ayudar a los padres .

    • Reflexiones!!
      julio 21, 2015 at 5:35 am

      Así es poner,límites, reglas y enseñarlos a ser responsables

  5. Rafael Sarmiento
    octubre 12, 2015 at 1:04 am
    Responder

    Es una leccion hermosa cin un exelente doble sentido: El del MAESTRO que da una leccion de vida y buen vivir a su alumno y el del alumno que aprende el respeto para el otro y la ayuda verdadera para quien carece de medios. Cuanto bien habria en el mundo si la juventud asimilara tan bello ejemplo.

  6. Rafael Sarmiento
    octubre 12, 2015 at 1:08 am
    Responder

    Que hermoso relato.

  7. Rafael Sarmiento
    octubre 12, 2015 at 1:13 am
    Responder

    Es una verdadera leccion en dos sentidos: El del MAESTRO que enseña a su alumno el respeto y consideracion al otro y el del alumno que comprende la profundidad e incidencia de tal leccion. Como seria el mundo si nuestra juventud pudiese refleccionar mas antes de actuar y agredir su entorno!

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