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EL BORDADO DE DIOS

EL BORDADO DE DIOS

DIOS

Cuando yo era pequeño,
mi mamá solía coser mucho.
Yo me sentaba cerca de ella
y le preguntaba qué estaba haciendo.
Ella me respondía que estaba bordando.

Yo observaba el trabajo de mi mamá
desde una posición más baja
que donde estaba sentada ella,
así que siempre me quejaba diciéndole
que desde mi punto de vista
lo que estaba haciendo me parecía muy confuso.

Ella me sonreía, miraba hacia abajo
y gentilmente me decía:
“Hijo, ve afuera a jugar un rato
y cuando haya terminado mi bordado
te pondré sobre mi regazo
y te dejaré verlo desde mi posición”

Me preguntaba
porqué ella usaba algunos hilos de colores oscuros
y porqué me parecían tan desordenados
desde donde yo estaba.
Unos minutos más tarde
escuchaba la voz de mi mamá diciéndome:
“Hijo, ven y siéntate en mi regazo.”

Yo lo hacía de inmediato
y me sorprendía
y emocionaba al ver la hermosa flor
o el bello atardecer en el bordado.
No podía creerlo;
desde abajo se veía tan confuso.

Entonces mi mamá me decía:
“Hijo mío,
desde abajo se veía confuso
y desordenado,
pero no te dabas cuenta
de que había un plan arriba.
Había un diseño,
sólo lo estaba siguiendo.
Ahora míralo desde mi posición
y sabrás lo que estaba haciendo.”

Muchas veces a lo largo de los años
he mirado al Cielo y he dicho:
“Padre, ¿qué estás haciendo?

El responde:
“Estoy bordando tu vida.”

Entonces yo le replico:
“Pero se ve tan confuso,
es un desorden.
Los hilos parecen tan oscuros,
¿porqué no son más brillantes?”

El Padre parecía decirme:
“Mi niño, ocúpate de tu trabajo haciendo el mío
y un día te traeré al cielo
y te pondré sobre mi regazo
y verás el plan desde mi posición.
Entonces entenderás…”

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1 Comment

  1. maria
    junio 8, 2015 at 1:58 am
    Responder

    de verdad es muy hermos

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