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CARTA A MIS HIJOS

CARTA A MIS HIJOS

LOS HIJOS

CARTA A MIS HIJOS
(Dedicatoria del Libro: “Transponiendo… El Iris”)
-Audroc-

Queridos hijos:

He colaborado para que vengan a un mundo
que, no sé bien, si merece el amor con el que
fueron engendrados. Pero aquí están y son
los latidos de mi corazón y la alegría de mis días.

No sé tampoco si les he dado lo mejor de mi,
pero sé que el esfuerzo fue absoluto y procuré
siempre ponerme delante de ustedes para que
los dardos del destino no les lastimaran.

Sé que les debo mucho más tiempo que el
que les he dado, ciertamente los tiempos
que no les dí, fueron para que pudieran vivir
sin apremios sus tiempos. Entregué muchos
de los míos, para que disfrutaran los suyos.

Creo haber elegido para ustedes la más
maravillosa mujer: VUESTRA MADRE.
En esto, estoy seguro que habrán valorado
mi elección, y me jacto de haber superado
vuestras expectativas y aún la mías.

Les he enseñado a dar los primeros paso
hasta verlos correr… No sin dolor, ahora,
les dejo hacer el trayecto del destino
que ustedes y sólo ustedes podrán forjar.

Debo forzar vuestro vuelo, mientras se me
parte el corazón por los temores de las tormentas
de la vida y desiertos que tendrán que afrontar.
JAMÁS SE RINDAN.

Es casi seguro que, para llegar a la cima, tendrán
que rodar algunas veces por peñascos. Es necesario
que suceda. La sabiduría y el valor no está en no
rodar, sino en tener la fortaleza de siempre:
LEVANTARSE Y SEGUIR HACIA LA META.

Sé, que hemos puesto en sus manos con vuestra madre,
algunas armas seguras de defensa que les acompañarán
por toda sus vidas: amor, libertad, honradez, siceridad,
esperanza, sueños, esfuerzo y la humildad con la que
deberán transitar los días radiantes de sol en vuestras vidas.
Pues no hay mayor éxito que aquél
que no se ha considerado como tal.

Procuren no pedir ni deber nada a nadie,
ya que hay más felicidad en el dar que el recibir.
No es bueno estar en la mano de otros, así que,
apártense de las deudas y más de quienes les
pidan su aval. Ayuden a todos los que puedan,
pero jamás poniendo en riesgo sus esfuerzos
y familias. Nos enseña Dios en las Escrituras
a no salir de GARANTES O FIADORES DE NADIE.
Si tienen que dar, denlo, pero sin encadenarse
a deudas u obligaciones ajenas.

Estoy feliz de verles desplegar las alas y sólo les
hago un pedido: SEAN SIEMPRE UNIDOS,
aceptando que todos tenemos derecho a equivocarnos
y, cuándo más necesitamos que nos amen,
es precisamente en esos momentos:
CUANDO NOS ESTAMOS EQUIVOCANDO
y creemos estar en lo cierto.

Si han encontrado a Dios, pueden caminar tranquilos,
Él los acompañará cada día de sus días.
Si aún no le han encontrado: BÚSQUENLE,
pues no hay posibilidad alguna de ser plenamente
feliz si falta la fe. Ella es el motor generador de los
proyectos y sueños que conducen a las realizaciones.

Que el dolor ajeno jamás deje de conmoverlos,
agradeciendo a Dios que no les sea propio.

NUNCA hagan leña del árbol caído. Nadie está
exento de las caídas en este mundo.

Tampoco te alegres de las desgracias de tu enemigo
-(si lo tuvieres)-,
pues no conoces que hay en el corazón del hombre.
Queridos hijos:
Las puertas del destino les han sido abiertas.
Caminen con prudencia cada día de sus vidas,
pues es una escalera que se sube lenta, pero
puede bajarse rápidamente. Sólo bastará un mal paso.

Estoy feliz y orgulloso de ustedes.
Los quiere:
Su Padre.

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