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AQUELLA MUJER

AQUELLA MUJER

LA MUJER

AQUELLA MUJER
Conocí a una mujer que me ha sorprendido, alguien a quien jamás imaginé encontrar en mi vida… alguien a quien jamás había visto.
Se sentó frente a mi, y percibí su tristeza, su soledad… su sufrimiento. Mirada triste que me hizo estremecer tan sólo de imaginar por lo que estaba pasando. Lo que vi en sus ojos era una soledad inexplicable, un dolor que fácilmente cualquiera podía sentir… y me tocó a mí, platicar con ella.
Yo… que siempre pensé que tendría la palabra adecuada para brindar apoyo a quien me necesitara, me encontraba confundida al ver a aquella mujer frente a mí. Le pregunté que era lo que le pasaba, y con voz tenue me contestó:
-Tengo hecho pedazos el corazón, mis ojos se han cansado de llorar, me cansé de sufrir por una ilusión…no tengo nada y tengo todo.
No comprendo…
-Tengo todo lo que cualquiera quisiera tener, una familia, un trabajo, una profesión, amigos, comodidades… cariño a mi alrededor. __¿Pero, entonces?
– Pero no tengo lo que me daba alegría, energía…
__¿Un amor?
– No era un amor…era el “amor”.
__¿Por qué no luchas por él?
– Se lucha por lo que sientes y sabes que es tuyo, por lo que han sentido ambos, no puedo luchar sola… perdería así como he perdido, mi corazón se ilusionó y nunca reparó en analizar en ningún momento… se dejó llevar, era feliz, reía a cada instante, contagiaba a los demás mi alegría, todo era color de rosa en un mundo de rutina y soledad, ¿me entiendes?… ese amor me devolvió la vida, la alegría, la esperanza…
__¿Él no te ama?
– Me quiere, esas fueron siempre sus palabras.
__¿Entonces?
– Me quiere más no me ama… cuando comprendí la diferencia de estas dos palabras, fue cuando me di cuenta de que vivía ilusionada.
__¿Por eso estas aquí sola?
– Creía que el alejarme me ayudaría… sola estoy en cualquier lugar, rodeada de gente o en una habitación como en la que estoy ahora… mi soledad está en el corazón.
__No sé que decirte…
_ Nada… al escucharme has hecho mucho.
__Me impresiona tu tristeza.
– A mí más, jamás la había experimentado, siempre fui “fuerte”, no me dejaba vencer, mi carácter, mi alegría eran el escudo más poderoso… pero se derrumbó y me volví frágil, vulnerable…lo que ves ahora…eso soy.
__¿Tanto amor sentiste por él?
– ¡Tanto amor inexplicable siento por él!
__Lo olvidarás!
– Jamás… él me enseñó a sentir, a disfrutar, a volar… y a él le debo lo que ahora soy… gracias a él soy una nueva mujer.
__¿Como puedes dar las gracias si estas destrozada?
– De los tropiezos, del dolor, del sufrimiento aprendes, y he aprendido que con el tiempo las heridas cierran, pero ahora sé que soy tan sensible, tan capaz de sentir, que no volveré a ocultar detrás de una sonrisa, lo que en realidad siento dentro de mí… sé que soy tan vulnerable como cualquiera, que cometo errores que me cuestan lágrimas… ¿Para qué hacerme la fuerte si por dentro mi alma llora?
__Pero eres fuerte, tú lo has dicho, saldrás adelante y volverás a sonreír.
– ¡Claro que lo haré!, los que me quieren lo merecen, yo lo merezco… esto es sólo un momento.
__Si es sólo un momento… ¿Por qué sufres tanto, por qué lloras tanto?
– Sufro el momento, todo lleva un duelo, lloro porque de esta manera purifico mi alma, en pocas palabras… sano mi herida.
__¿Lo volverás a ver?
– El tiempo que la vida me lo permita.
__ ¡Pero sufrirás!
– Si mi corazón sana después de esta tristeza y llanto, estoy segura de que seré capaz de tenerlo frente a mí, expresarle mi cariño, sin temor a que el corazón confunda el sentimiento.
__Es difícil ser amiga de alguien que te hirió…
– NO… él jamás me hirió, él me quiso y me quiere, jamás me haría daño alguno… al contrario.
__No te entiendo, si veo la tristeza en tu mirada.
– Estoy en la etapa del duelo, cuando sufres y lloras por dentro… tal vez mañana el panorama cambie y podré disfrutar el azul del cielo, lo bello del mar. Por ahora me ves así, pero pronto… muy pronto me verás nuevamente reír.
__¡Eso espero de verdad!
– Claro que si…una experiencia más en mi vida.
__Te entiendo…
– ¿De verdad me entiendes?
__¡Claro que sí!… Eres mi reflejo.
A esa persona que me enseñó a ver las cosas de esta manera, le agradezco de corazón que me haya dado lo mejor, me enseñó que en la vida hay que brindar lo que tenemos por completo, nunca a medias, y que cuando amas la felicidad del otro vale más que la propia.
El amor mueve al mundo…nunca podrá vencer o destrozar un corazón, si en realidad sabes valorar la enseñanza que te dejó el haber amado a una persona realmente especial.

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